9 de marzo de 2012

Zarandeado por el viento


Aparqué mi coche donde más lo podía zarandear el viento.
Bajé de él.

Me dejé zarandear.

Tomé mi cámara...
... Y caminé.

Caminé hasta que el horizonte pareció estar a la vuelta de otro mundo.
Caminé hasta que las olas me rugieron tu nombre. El mío ya lo habían olvidado.
Una y otra vez.
Repetían, rotas, tu nombre.
Cada una de tus letras están soldadas a un recuerdo.

Contigo.

"Nadie me encontrará en esta playa. Nadie", pensé.

Sonreí y seguí caminando.
Y mis huellas quedaban a salvo, en el borde inalcanzable del océano.

Caminé solo, hasta que el viento me hizo desaparecer.


*Escrito por Ángel D.R.
*foto: Playa de Cortadura (Cádiz)